DAMASCO, Siria.- Al menos 52 personas, en su mayoría civiles, murieron hoy en Siria en una nueva jornada de violencia. Ayer, la represión de la revuelta contra el régimen, que cumple 16 meses, y los combates entre soldados e insurgentes dejaron 63 muertos, indicó la organización no gubernamental Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El ejército bombardeó con artillería pesada la ciudad de Rastan, en la provincia de Homs (centro), la región de Hafa en la provincia de Latakia (noroeste), algunos sectores de la provincia de Idleb (noroeste) y la localidad de Al Ashara, en la provincia de Deir Ezor (este), en un intento de retomar el control de estos bastiones rebeldes, según el OSDH. En estas mismas zonas también tuvieron lugar combates entre soldados e insurgentes, con varios ataques con bomba contra las fuerzas de seguridad, indicó la misma fuente.
Por otra parte, Rusia e Irán, dos aliados del régimen de Bashar al Asad, anunciaron que se reunirán el miércoles para abordar la situación.
Los combates se intensificaron en los últimos días en varias ciudades del país, sobre todo en Damasco, donde el Ejército Sirio Libre (ASL), formado sobre todo por desertores, está provocando las bajas más importantes para las tropas del régimen.
Más de 14.100 personas murieron desde el 15 de marzo de 2011, cuando empezó la revuelta contra el régimen de Bashar al Asad, primero con manifestaciones pacíficas y luego con combates militares, según el balance de la OSDH. (AFP-NA)